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miércoles, 7 de enero de 2009

CONFLICTO DE PANDILLAS EN HONDURAS Y SU INTEGRACIÓN A TRAVÉS DEL ARTE.



Por Itsmania Pineda

En honduras el problema de las maras es producto de un cúmulo de resentimientos sociales porque en nuestro país no hay apoyo para la juventud, no se aplica la ley al mas grande aunque el personaje este involucrado en trafico de drogas, de armas, crímenes, y asaltos, las autoridades Hondureñas bajan la cabeza y dejan de aplicar la ley, solo cuando el amor a Dios y la justicia humana sea predominio en todos los pueblos dejaran de existir las pandillas, cuando los medios de comunicación dejen de poner una bomba de tiempo en el corazón de nuestros jóvenes induciéndolos a la violencia salpicando sus mentes de maldad. XIBALBA es una institución de voluntariado, sin ayuda económica de ningún organismo nacional ni extranjero pero cuenta con el apoyo de la Policía Preventiva, del Ejercito, de Los medios de comunicación y del pueblo en general.

Auque parezca increíble mas de 100 mil jóvenes hondureños pertenecen a pandillas,8 de cada 10 pandilleros tienen una educación con nivel medio,9 de cada 10 consumen diariamente drogas, ante la impotencia de cambiar el mundo que los rodea, Experimentando altos niveles de violencia, asociados por lo general con la muerte de seres queridos ,el consumo de drogas es una actividad muy cotidiana siendo el acceso a ella relativamente fácil ,asociada a la actividad delincuencial a la violencia ,el consumo de marihuana, inhalantes, pastillas, cocaína, así como el trafico de armas están a la orden del día, y a la vista de las autoridades en algunos sectores. El pandillero cree que con esto ha ganado respeto ,poder, amigos, protección y unión ,valores que parecen haber desaparecido en la sociedad, porque en Honduras se han puesto esfuerzos para prevenir las pandillas pero no para ayudar al joven que está en ellas, lo único que estos reciben es el repudio, el rechazo, discriminación y ofensas por parte de la sociedad.

En Honduras el andar tatuado, vestido como cholo o roqueros, convierte a nuestros jóvenes en delincuentes, sin pensar que el desempleo genera condiciones de violencia y desigualdad social en conjunto con otros factores que aumentan la inseguridad ciudadana generando empobrecimiento y frustración induciendo a los jóvenes a conductas radicales y agresivas creando situaciones de violencia y dañando la capacidad gubernamental porque obliga a destinar recursos para solventar este problema.
La pobreza y la marginación social no son lo mismo pero suelen ir acompañados, a mayor pobreza se tiene mas probabilidad de ser victima de marginación social y los obstáculos para que los jóvenes en pandillas ingresen al mercado laboral son cada vez mayores .
El estado no tiene estrategias claras y efectivas en el manejo y la prevención de la violencia juvenil por lo contrario es mas fácil encontrar una serie de medidas represivas y discriminatorias que buscan darle contención al fenómeno pero no una solución ,Logrando con esto una brecha mas grande entre las autoridades y la juventud, la exclusión y el repudio de la sociedad hacia los menores.

Las maras no son un fenómeno aislado de la sociedad ,sino una manifestación de valores extendidas en la juventud, responden con violencia a la violencia institucionalizada de la sociedad para con nuestros niños y jóvenes. El elevado nivel de identidad ,solidaridad y compromiso que existe entre los pandilleros nos muestra una juventud capaz de enfrentar grandes riesgos en la vida identificándose con valores concretos pero no con valores vigentes en la sociedad, donde se ha sustituido la integración familiar, moral, religiosa ,por cuestiones materiales. El hecho de que estos jóvenes respondan con violencia no los hace diferentes al resto de los hondureños que también por omisión actúan violentamente contra nuestros jóvenes.
Para el pandillero su deseo de ganar respeto, amigos, poder, protección, unión y confianza están por encima de cualquier remuneración material ,la perdida de confianza en la sociedad , la angustia por la falta de trabajo, la falta de oportunidades para educarse, la falta de tranquilidad ,de seguridad son preocupaciones que abaten a los jóvenes y a todos los hondureños.
El pandillero tiene dos grandes realidades empleo y no discriminación esto no es raro en una sociedad en donde mas de 400 mil jóvenes son desempleados y donde la discriminación por el modo de vestir se ha vuelto enorme. Al extremo de que hoy tenemos más de 2000 jóvenes muertos en lo que va del año cuyos casos son engavetados y dejados en el olvido. Valores como trabajo, educación, y familia son deseos prioritarios en los jóvenes que se debaten entre la vida y la muerte diariamente, victima de las luchas entre pandillas de la persecución de las autoridad ,de la discriminación de la sociedad ,del rechazo de sus familias ,de la indiferencia del estado y del repudio de la sociedad, de enfermedades y otras mas...
Las pandillas forman un exponente importante del por donde puede respirar la juventud promedio del país así también del rumbo que puede tomar los mismos jóvenes frente a una sociedad que no ofrece nada y donde las oportunidades están restringidas a unos pocos. Nos muestra una juventud que bien conformada es capaz de enfrentar grandes retos en la vida canalizando actividades negativas en positivas al servicio de los pueblos.
XIBALBA ARTE Y CULTURA una institución con 10 años de trabajo que a revertido el factor represivo logrando un acercamiento con los jóvenes, con las autoridades y con el pueblo, ahondando en los problemas de la juventud enfocándolos desde el punto de vista objetivo PREVINIENDO PARA CONSTRUIR EL FUTURO DE LOS HONDUREÑOS asumiendo el problema de la droga y la violencia como un producto cultural creemos que la prevención debe de dirigirse a la esfera del Inter. Actuar humano ,no solo dando cuenta de los efectos nocivos de la adicción y la violencia sino también de las dimensiones éticas ,culturales ,comunicativas, políticas y afectivas implícitas. XIBALBA responde a una labor coordinada Inter. Institucionalmente con participación comunitaria porque es allí donde la prevención encuentra su dinámica y su capacidad de influir en la población ,desarrollando actividades, actitudes y hábitos de vida que promueven respuestas autónomas y condiciones propicias para la autorregulación y la creatividad ciudadana.
XIBALBA, ARTE Y CULTURA, es la vida cotidiana de la juventud son una propuesta metodológica centrada en la expresión artística comunitaria ,la experiencia y la expresión estética bajo la forma de creación artística alternativa como un poderoso medio de vincular el aprendizaje a la construcción de valores a través de las vivencias construyendo cadenas que soporten valores como el afecto, la solidaridad ,el compromiso con una vida de tolerancia respeto y posibilidad de participación. XIBALBA como una alternativa cultural permite simultáneamente construir propuestas afirmativas en el manejo de los conflictos relacionados con el consumo de sustancias psico activas, la comunidad ,el barrio se convierten en un soporte social donde cada uno asume un papel reconocido y necesario para mejorar la calidad de vida de los hondureños.
Hoy en día se hace necesario abrir espacios sociales para que las formas culturales adquiridas por la juventud contemporánea puedan lograr un reconocimiento construyendo un lugar en la cultura que les permita desarrollar su propia identidad y lograr una mejor comunicación consigo mismos y con los demás sectores de la sociedad ,es necesario que reflexionemos para que los pandilleros se conviertan en seres activos que cuestionen y formulen por medio de procesos de creación cultural .
Las maras nos ofrecen un tema para reflexionar un camino para comprender la sociedad un pueblo que por años ha esperado sin recibir nada.
Hoy en Honduras nos estamos jugando la oportunidad de construir el futuro de nuestros menores educando para transformar haciendo una Honduras digna como nación sin drogas, sin tráfico de armas con credibilidad internacional si fracasamos el mundo de las maras estallará en nuevas formas de conflictividad que serán tan violentas como las mismas maras. Sólo dando respuesta hoy a las necesidades de la juventud podremos construir una sociedad en donde la dignidad humana sea patrimonio de todos. La respuesta es no más cárceles, no más pandilleros muertos sino más escuelas más centros de integración cambiando a través de DIOS la frustración de los jóvenes hondureños con optimismo. “ No destruyamos lo que nos estorba. Construyamos no que nos hace falta”.

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