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martes, 10 de abril de 2012

Unesco advierte

sobre riesgo de periodistas en Honduras

Radio Uno,  a pesar de los brutales ataques  y atentados el medio y sus periodistas siguen sin medidas cautelares

Tegucigalpa. – La Unesco alertó sobre el creciente riesgo que corren periodistas y trabajadores de los medios de comunicación, como reflejan los 127 asesinatos, casi 20 de esos en Honduras   entre 2010 y 2011, según un informe de la directora general de esta agencia de la ONU, Irina Bokova.El documento, en el que se condenan todos esos asesinatos y se advierte, asimismo, del peligro que supone la impunidad de losmismos, fue presentado en el Consejo del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC)de la Unesco, que concluirá este viernes sus trabajos.

Según la Unesco, México fue el país más peligroso para los profesionales de la información entre 2010 y 2011, pues fueron asesinados 18 periodistas, mientras que en bienio precedente fueron 11 y cuatro entre 2006 y 2007.

El informe subraya en este punto que según la Asociación Interamericana de la Prensa (SIP), 2011 fue “el peor año de todo el decenio” en el continente americano en materia de violencia contra los periodistas, generalmente por parte de “traficantes de droga, a menudo de mecha con funcionarios corruptos”.

Siguen en elevada peligrosidad Pakistán, con 16 profesionales asesinados, y Honduras con 13, pese a que en los dos bienios precedentes la Unesco solo condenó un asesinato en ese país; Irak, con 11 periodistas asesinados, Filipinas con siete y Brasil y Rusia con cinco cada uno.

El informe resalta, igualmente, que en 2011, el 95 por ciento de los periodistas asesinados eran hombres, aunque abundan las pruebas de que las mujeres “son cada vez más víctimas de amenazas”, en particular en forma de abuso sexual.
De otro lado, el análisis revela que en el bienio 2010-2011 hubo “una proporción inquietante de periodistas independientes entre las víctimas”, con un 20 % de colaboradores asesinados; y que Angola, Bahrein, Bolivia, Bulgaria, Camerún, Egipto, Grecia, Libia, Uganda, Perú, República Dominicana, Ruanda, Siria, Túnez, Vietnam y Yemen debutaron en esta lista de peligrosidad.

En la mayoría de los casos, los profesionales cubrían “noticias locales, en particular hechos de corrupción y otras actividades ilícitas vinculadas al crimen organizado”, resalta el informe.
Añade que de los 127 periodistas de 37 países asesinados en el último bienio, 65 murieron en 2010 y 62 en 2011; cuatro más, en total, que los asesinados en 2008 y 2009 en 27 países, y cinco más que los condenados por la Unesco en 29 países, entre 2006 y 2007.

Al menos el 75 % de los asesinatos de periodistas fue planificado, pues antes recibieron amenazas de muerte, subraya el informe.

Por ello el documento insta a los Estados a tomar medidas preventivas y garantizar que homicidas, secuestradores, acosadores, violadores y agresores de profesionales de la información sean juzgados.

Respecto a las informaciones recibidas sobre investigaciones judiciales sobre asesinatos de periodistas entre 2006 y 2009, el informe subraya que pocas “desembocaron en condenas”, de ahí la “apremiante necesidad de acabar con la impunidad”.
Recuerda que entre 2006 y 2009, la Unesco condenó 245 asesinatos de periodistas, pero sólo recibió información de sus Estados Miembros de 101 casos y sólo nueve culpables fueron condenados.

El Consejo examinó también hoy un borrador del Plan de Acción sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad, el primero en su género, cuyo futuro y aprobación decidirá mañana.

El borrador resume las aportaciones hechas en septiembre de 2011 en una reunión de representantes de diferentes programas, fondos y agencias de la ONU, asociaciones profesionales y Estados miembros. Honduras es considerado el país más violento del mundo con la policia más corrupta igual que el ejército.
– 8 de septiembre: Medardo Flores, asesinado a tiros en Puerto Cortés (Caribe). Trabajaba en la Radio 1 de San Pedro Sula y era encargado de finanzas del opositor Frente Amplio de Resistencia Popular (zelayista) en el norte del país.

– 13 de julio: Nery Jeremías Orellana, director de radio Joconquera, de Candelaria, cerca de la frontera salvadoreña, baleado mientras iba en moto desde su hogar a la radio.

– 5 de julio: Adam Benítez, dueño de un canal de TV en la ciudad caribeña de La Ceiba.

– 11 de mayo: Héctor Medina, asesinado en la ciudad norteña de Morazán, cuando salía de su programa de televisión.

– 19 de marzo: Luis Ernesto Mendoza, de Canal 24, asesinado en la ciudad de El Paraíso, cerca de la frontera con Nicaragua.

– 28 de diciembre: Henry Suazo, de 39 años, de una televisora de La Masica, en el Caribe.

– 24 de agosto: Israel Zelaya, su cadáver fue hallado en un cultivo de caña cerca de San Pedro Sula (norte), laboraba en la radio Internacional.

– 14 de junio: Luis Arturo Mondragón, director de noticias del Canal 19 del cable, fue abatido cuando estaba sentado con un hijo en la acera de su casa.

– 20 de abril: Georgino Orellana, asesinado de un disparo al salir de su canal en San Pedro Sula.

– 11 de abril: Luis Chévez Hernández, también en San Pedro Sula, trabajaba en la radioemisora W105.

– 26 de marzo: Bayardo Mairena y su asistente Manuel Juárez, asesinados a tiros mientras iban en un vehículo cerca de Juticalpa, al este de la capital.

– 14 de marzo: Nahum Palacios Arteaga, asesinado en Tocoa (Caribe) mientras iba en vehículo. Trabajaba para Canal 5 y radio Tocoa. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos había pedido protección para él en 2009, pues había recibido amenazas.

– 11 de marzo: David Meza, en La Ceiba, era corresponsal del Canal 10.

– 1 de marzo: Joseph Hernández Ochoa, atacado a tiros cuando iba en automóvil. Laboraba en un canal de televisión y también resultó herida su colega Karol Cabrera.

– 18 de febrero: Nicolás Asfura, encontrado muerto, atado de pies y manos, en la bañera de su apartamento en Tegucigalpa. Trabajaba para una constructora, pero antes lo hizo en radio y TV.

Violencia y drogas, el desafío de las Américas


9 abril, 2012
 
SAN JOSÉ, Costa Rica.- La violencia desatada por los narcotraficantes y por el consumo de pasta base de cocaína en Latinoamérica plantean un enorme desafío este fin de semana en la Cumbre de las Américas, ante el fracaso de la guerra frontal contra las drogas impulsada por Estados Unidos.

Los gobernantes se reunirán en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias el 14 y 15 de abril para debatir diversos temas sociales.


El presidente Barack Obama será recibido con un creciente reclamo de un debate internacional sobre nuevas estrategias contra el narcotráfico, incluida la polémica despenalización de la droga, puesta en agenda por Guatemala con el aval de Colombia, anfitrión de la reunión.

La cita en Cartagena será la oportunidad de recordar a Obama su promesa de un cambio en la relación con América Latina -desplazada por Asia en sus intereses-, en el tema que más interesa a esta región, según gobiernos y analistas.

“PONIENDO LOS MUERTOS”

Washington, que mantiene a varios países latinoamericanos en su lista “negra” del narcotráfico, ha condicionado ayudas a la erradicación de cultivos en Bolivia, Colombia y Perú -mayores productores de coca del mundo- y fomentado polémicas técnicas como la fumigación aérea.

Tras financiar desde hace una década el Plan Colombia, propugna una guerra frontal que se paga con miles de muertos en México y Centroamérica, por donde pasa el 90% de la cocaína que se consume en Estados Unidos.

Cuerpos decapitados aparecen en fosas clandestinas o hasta en la puerta de una escuela en México, en medio de la ofensiva antidrogas del gobierno de Felipe Calderón, que en un lustro deja unos 50,000 muertos.

Poderosos carteles mexicanos -como Los Zetas- desplazaron operaciones a Centroamérica y con las pandillas hicieron de la empobrecida región la más violenta del mundo según la ONU, con 40 homicidios por cada 100,000 habitantes, cinco veces la media mundial.

Washington presenta a Colombia como éxito de su estrategia. Pero en ciudades como Cali se libra una cruenta lucha entre pequeños y medianos grupos, herederos de los grandes carteles de los años 80.
Los narcotraficantes aumentan día a día sus operaciones de lavado de dinero en la región, abren mercados internos y pagan en cocaína a quienes distribuyen y transportan la droga.

“El consumo de cocaína se ha generalizado en casi toda América Latina y el Caribe. Ya no es una droga solamente exportada hacia el norte”, dijo hace poco Francisco Cumsille, del Observatorio Interamericano sobre Drogas de la OEA.

Los jóvenes pobres se están matando por el crack -o pasta base de la cocaína- como en la ciudad brasileña de Maceió, donde un adicto puede morir por menos de tres dólares a manos de un traficante.
Según el organismo de la OEA, la mitad de consumidores de cocaína en el mundo vive en América, segundo continente más violento del planeta, con 16 asesinatos -uno menos que África- por cada 100,000 habitantes, de acuerdo con el estudio de homicidios de la ONU de 2011.

¿DESPENALIZACIÓN?

“¿Será que esta es la realidad que nos tocó y no hay ninguna otra solución a las drogas o será que hay otra y nos hemos cerrado a ver otra posibilidad?”, cuestionó la canciller colombiana, María Ángela Holguín, en vísperas de la cumbre.

La sorpresiva propuesta de despenalizar la droga lanzada en febrero por el presidente de Guatemala, Otto Pérez, enfrenta rechazos, pero llevó a sus colegas centroamericanos a hablar de alternativas a la guerra antinarco y a alzar la voz para reclamar a Estados Unidos que asuma su responsabilidad como mayor consumidor de cocaína del mundo.

Washington se opone frontalmente a la despenalización y en las últimas semanas desplegó una ofensiva diplomática en el istmo, encabezada por el vicepresidente Joe Biden, que según Pérez logró dividir a la región. AFP