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sábado, 21 de mayo de 2011

ALAI, América Latina en Movimiento

ALAI, América Latina en Movimiento
2011-05-17
Clasificado en: Comunicación: Comunicacion, Medios,
Social: Social, Violencia,

Disponible en: Español




2011-05-17
,

Disponible en: Español



Honduras
Crimen silencioso
Medios de comunicación, aparatos ideológicos
Itsmania Pineda Platero
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“La palabra es, la espada del espíritu”

Los índices de violencia en Honduras van en aumento desde el año 2010 a la fecha, mueren a diario 17 personas haciendo un total de 8,500 casos de muerte violentas (Fuente Observatorio de la Violencia).

Viviendo en el interior de la violencia, y siendo victima de la misma, pretendo reflejar los hechos vividos arrancados de la medula de una sociedad conflictiva, embriagada por el placer de ver, leer y escuchar violencia en los medios de comunicación minados por el miedo, encarcelados por barrotes simulando las prisiones, habidas de saber qué dicen a diario las noticias sobre el número de muertos y quiénes fueron.

Hoy somos actores de un drama a diario vivido, hondureños en una cloaca de terror, intimidación, impunidad y corrupción donde la ley está encima de la ley, fascinados por ver la violencia perdiendo los valores morales y sustituyéndolos por el amor al dinero.

Visto desde otro ángulo esta es la escena que he vivido en mi trabajo realizado diariamente en barrios marginales, módulos de las penitenciaria, ambientes no institucionales, esta es la mina de imágenes y cuentos que sostienen la producción gráfica y literaria de lo increíble, lo que asusta y lo sangriento, lugares que sirven con una óptica distinta en el análisis de la importancia de la violencia y la muerte , en el manejo del Estado Moderno Humanista y en la psicología social de un pueblo al borde de la rebelión o del canibalismo

La violencia en Honduras es una cruda realidad, normal en un Estado de alerta que no es la excepción sino la regla, donde todos contamos los muertos haciéndonos actores en el gran escenario de la vida, a diario dirigido por los medios de comunicación y por la policía, provocando el miedo y narrando con insistencia capítulos de una novela de la vida real que pretende mostrarnos seguridad y orden en nuestra sociedad.

En un ambiente de privatización total donde todos los días el Estado pierde mas autonomía, el poder se centra en los inversionistas, en una espiral vertiginosa donde los medios de comunicación “instrumento de manipulación estatal” se encuentran en manos de empresarios que a la vez forman parte de los grupos de poder.

La legitimación del uso de la fuerza como un medio de resolución de conflictos la convierte en un comportamiento social aceptable, en ausencia de la capacidad de mantener el orden social en el país. “El amarillismo y la nota roja” son la mejor arma del gobierno, que fabrica simulacros de justicia e integridad institucional, normalizando la violencia social y el fenómeno de seguridad. La auto defensa se vislumbra como la única alternativa, que se traduce como aumento en la criminalidad siendo la mujer y los niños los más vulnerables.

Mercaderes de la información, del dolor, de sangre, de saña de sufrimiento, legitiman la violencia para sembrar el miedo.

Un prestigiado periodista y además amigo mío dijo: “no pensamos en los lectores porque nos guía la mercadotecnia, en función de nuestro trabajo y de las directrices que quiere el político, la policía o quien paga. Hemos llegado a una época donde el lector ha evolucionado y es más pensante, están llenos de miedos y complejos que se acentúan con el trabajo de los medios de comunicación”.

Escena de crimen

-Eran las doce del día, en un sector de los mas conflictivo de la Ayestas, un pequeño barrio céntrico de Comayagüela, podríamos decir que era algo rutinario, de pronto un carro color gris y dos motocicletas interrumpieron la tranquilidad de las amas de casa que afanadas miraban las novelas, en sus rústicas viviendas de un barrio marginado por la violencia. Cuatro disparos fueron suficientes para acabar con la vida de Jeffrey, un niño de 15 años, quien según algunos suplicaba a los desconocidos que no mataran a su madre, se tiró sobre el cuerpo de su progenitora y los impactos de bala también le segaron la vida. Al instante los rápidos curiosos invadieron el sector, al mismo tiempo que los encapuchados asesinos abandonaron la escena del crimen. Por una pequeña ventana, varios intentábamos mirar la macabra escena. Una patrulla de la Policía Preventiva fue la primera en llegar, quizás 5 minutos tardó, acompañado de ávidos fotógrafos que incursionaron en la vivienda, emocionados, contaminando la escena del crimen, por cubrir la noticia… llegan los periodistas gráficos, aventurándose sin escrúpulos al dantesco mundo de la violencia, cual mercaderes ofrecerán al día siguiente su mejor producto del día: “la nota roja”.

Minutos mas tarde, el sector se llenó de otros periodistas que como abejas tras la miel, trataban de captar la mejor impresión fotográfica o televisiva, llantos amargos de la sobreviviente o rostros de angustia de los pequeños hijos serían el blanco perfecto para el instrumento que grafica la muerte: “la cámara”; casi inmutables por el dolor, los acuciosos periodistas de una emisora de radio trasmitían como declaraciones los gritos de una joven, ¡yo los vi. Eran policías, si eran policías!

Graficando la muerte en la sección de cierre, se escoge la mejor imagen generando parámetros que deben de cumplirse analizando con los editores gráficos el mejor escenario del crimen , la mejor fotografía, el color, el vocabulario, el titular que tome acciones al momento de redactar la portada cuando la dimensión del hecho lo amerite.

El amarillismo y el morbo al estilo de la propaganda rusa, una forma de coerción social y a la vez una forma de producción cultural es decir de “arte”. Donde los medios de comunicación se convierten en un teatro, una falacia, que confunde al lector, al grado que por un momento no va a diferenciar entre la ficción y la realidad.

Delincuencia juvenil y crimen organizado, son elementos claves en la elaboración gráfica de un Estado capaz de mantener soberanía y garantizar seguridad social, “en una Honduras donde muchas veces la realidad es el resultado de la mentira, el juego, el negocio,” que adquiere más profundidad y afecto en nuestras vidas.

“Woodrow Wilson se declaró así mismo como el representante personal de la gente. "Nadie más que el Presidente", él dijo: "parece que esperan... que se preocupe por los intereses generales del país". El desarrolló un programa de Reforma Progresiva y contactó a líderes internacionales en la formación de un nuevo orden en el mundo. En 1917, proclamó la entrada de Estados Unidos en la 1ra Guerra Mundial, una cruzada para hacer el mundo "un lugar seguro para la democracia".

En la campaña él afirmó su independencia de los conservadores y de la máquina que lo había nominado. Establecieron una Comisión Comercial Federal para prohibir prácticas de negocio injustas. Su lema era "él nos mantuvo fuera de la guerra. Pero después de la elección Wilson concluyó que América no podría seguir siendo neutral en la guerra mundial. El abril 2.1917, él le pidió al congreso una declaración de guerra en Alemania. Wilson se presentó ante el Congreso en enero de 1918, para anunciar los blancos americanos—“

El producto final será la participación del lector, que sin ser actor se volverá autodidacta, al comenzar a dar su veredicto suplirá las carencias estatales, certificara las mentiras y se volverán verdades, aceptando la inoperancia gubernamental, lo incorrecto como correcto, validando la irresponsabilidad, hará suya la noticias sin pensarlo, sintiendo sensaciones de compasión y miedo.

Al final de la obra, el lector ya no será el mismo, habrá madurado para bien o para mal, nacerá en él, elementos de juicio que le ayudaran a tomar una decisión critica, definida, orientada y correcta, listo para multiplicar con otros su verdad cada vez mas desfigurada, dejando todo al razonamiento del pueblo sin elementos de juicio que agoten las instancias investigativas, donde el culpable nunca será puesto ante las salas de la Justicia, carentes de veracidad y conformándose con la simpleza de la información.

“La lagrima mas amarga derramada en una tumba, es por lo que no se dijo o por lo que no se hizo”.

www.xibalbahomduras.blogspot.com



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